Dormimos en un mundo lleno de personas con identidades que no les pertenecen,
entre ellas me tuve que topar contigo, a un títere de esta sociedad con reglas absurdas,
reglas que no van conmigo ni con mis sueños rebeldes.
Pretendiste amarme con esa rebeldía que ni te quedaba,
pretendías ignorarme como si ni te importara,
y pretendías seducirme como si fueses inexperto en el arte de la sensual bestia que escondes.
Ahora pretendes desconocerme, cuando en realidad muchas veces fuiste yo,
pretendías ser fuerte, cuando en realidad le temías a lo que eras,
dejándote llevar y cambiando a cada paso que dabas, queriendo agradar a otros,
pretendías gobernar, cuando ni siquiera podías decir "No" ante las peticiones de la sociedad que te seducía a engañar a lo único sincero que pudiste sentir en tu corta vida.
Lo único que te podía salvar lo destruiste cayendo en las identidades falsas de la sociedad que se alimenta de nuestros sueños.
Te podría decir que mi cuento de hadas termino en que "El príncipe dejo a la princesa encerrada en el castillo, mientras él se esfumaba con la bruja que lo engaño para poderla encerrar a su princesa."
Regresamos a cero, aquí vamos de nuevo, encontrándonos una vez mas,
está ves la historia se encierra en nuestros corazones,
humedeciendo hasta formar grietas que terminan abriendo nuestros corazones huecos.
Nos destruye, nos encierra en nosotros, nos divide y nos va haciendo morir lento,
por que pretendiste algo que mato a lo único verdadero que pudiste sentir.
Ahora pretenderé que no te amo, mientras en mi interior te extrañaré todos los días de mi vida.

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