jueves, 9 de diciembre de 2010

"Porque tanto amó Dios al mun­do, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino pa­ra salvarlo por medio de él."

Juan 3.16,17

No hay comentarios:

Publicar un comentario